LOS ANDES

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La palabra Andes viene del quechua Anti. Los Reyes Incas dividieron su imperio en cuatro partes que llamaron Tahuantin-Suyu, que quiere decir "Las cuatro partes del Mundo". Pusieron a la parte del oriente Antisuyu, por una provincia llamada Anti que está al oriente; por la cual también llaman Anti a toda aquella cordillera de sierra nevada 
Los Comentarios Reales de los Incas
Inca Gasrcilaso de la Vega
Lisboa, 1609

Los Andes

 

La cordillera de los Andes es la principal área montañosa de Sudamérica y se extiende como una columna vertebral en general de N a S, paralela y cercana a la costa del océano Pacífico. La cadena montañosa más larga del mundo, con casi 8.500 Km y un ancho de entre 150 y 500 Km, une las costas del Caribe con el Cabo de Hornos a través de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú. Bolivia, Chile y Argentina.

En los cuatro países más meridionales se agrupan sus únicas 13 montañas de más de 6.500 m de altura, los +6500. Los Andes no están compuestos por una sola línea de grandes alturas sino más bien por una sucesión de cadenas paralelas separadas por valles y ordenadas en grupos regionales conocidos como sierras, cordones o “cordilleras”.

En su porción central los valles son reemplazados por grandes cuencas elevadas, o altiplanos, y en ciertas áreas confluyen en los Andes cordones más antiguos, como la chilena cordillera de la Costa o las sierras Pampeanas en el sur de la Puna. Los Andes presentan alturas de más de 5.000 m entre Venezuela y el S de Cuyo, donde el Sosneado (5.189 m) es el más austral. Luego en la Patagonia son más bajos, siendo su máxima altura el Domuyo (4.702 m). Como dato curioso, en virtud de la forma del planeta, la cumbre del ecuatoriano Chimborazo (6.310 m) es el punto de la Tierra más alejado de su centro.

 

Los Andes como destino

 

La cordillera de los Andes es uno de los destinos más interesantes para el montañero del siglo XXI. Sin los costes y la burocracia del Himalaya, la concentración humana de las cordilleras europeas ni los peligros de las africanas, tienen un equilibrio ideal entre virginidad e infraestructura. A pocos kilómetros de un hotel confortable hay valles nunca visitados por el hombre. Moverse en total libertad entre las montañas andinas no implica mayor riesgo que hacerlo entre las europeas. Ir a tu aire, con total autonomía, es tan practicable como hacerlo en una excursión guiada.

Muy pocas montañas andinas requieren de un permiso, y recién durante la redacción de este libro los +6500 sufrieron un proceso de regulación acorde con el aumento de su importancia como destinos de montañismo. Sin embargo, afortunadamente, la gran mayoría de los sistemas son amigables y eficientes, y en todos ellos excepto el Aconcagua los permisos para la mayor parte de sus rutas son gratuitos o muy baratos.

Desde el punto de vista deportivo, los Andes ofrecen tanto algunas de las vías más extremas del mundo como las primeras montañas que fueron subidas sistemáticamente por los seres humanos, mediante sendas trazadas en sus suaves laderas arenosas. La mayor parte de sus cumbres son técnicamente accesibles para el montañero promedio, pero también entre ellas hay agujas verticales de renombre mundial y paredes de hielo y roca de más de 3.000 m de desnivel.

La mayor parte de sus cumbres son técnicamente accesibles para el montañero promedio, pero también entre ellas hay agujas verticales de renombre mundial y paredes de hielo y roca de más de 3.000 m de desnivel. De todos modos, en general, su principal dificultad está en su altura, su tamaño, su aislamiento y la crudeza del clima. Y su principal atractivo en su estado natural. Resulta habitual encontrarse en sitios vírgenes a la presencia humana. La soledad absoluta y la falta de huellas que indiquen el camino a seguir, en medio de una naturaleza hostil, recuperan el antiguo sentido del montañismo de descubrimiento. La mayoría de las montañas de los Andes no tiene senderos, siquiera en su Ruta Normal.

En medio de inmensos espacios virtualmente desconocidos y sólo transitables a lomo de mula o a pie, son el terreno perfecto para el montañero explorador. Además de los +6500, hay en los Andes más de noventa montañas de más de 6.000 m, muchas de ellas con pocos ascensos y enormes posibilidades de nuevas Rutas. Y miles más bajas, algunas vírgenes y todas maravillosas. En definitiva, los Andes, y en particular sus máximas alturas, son un excelente preludio al Himalaya, o una alternativa para quienes quieran experimentar con la altitud o conocer montañas elevadas y accesibles lejos de Europa. El mundo andino ofrece un desafío para cada montañero.

 

Andinismo y cultura andina

 

La cultura andina tradicional difiere de la occidental contemporánea en su relación con la naturaleza y con el tiempo. El entorno natural no es un inerte proveedor de riquezas para los hombres sino que es considerado un organismo vivo, comparable a la Gaia de los antiguos griegos. Cada cosa tiene una identidad propia y por ello debe ser respetada. No se conquista una montaña, se la sube (o no) con su consentimiento. El tiempo es cíclico, no lineal. No existe el estrés producto del tiempo que se termina. La emoción proviene de la armónica inmersión en un mundo viviente. El montañismo, desde esta perspectiva, puede ser mucho más que una búsqueda permanente de dificultades técnicas cada vez más exigentes, de una imposición sobre sí mismo y sobre una montaña. Puede convertirse en una experiencia mucho más rica si logramos combinar estos placeres occidentales con aquellos más propios del sentir andino. Si logramos aprender a encontrar la emoción tanto en una vía ED como en la mera contemplación de las maravillas de nuestro mundo. Si logramos sentirnos plenos en todas las montañas de los Andes, tanto las que son transitadas año a año por miles de andinistas como las que esperan una visita desde hace 500 años, y tanto las que implican un compromiso técnico de gran exigencia como las que nos llevarán a las alturas siguiendo los pasos de gente que calzaba sandalias. En los Andes, el montañismo puede ser entendido como la comunión más íntima del espíritu del hombre con el de la naturaleza, y en todo caso como una búsqueda de superación de las propias limitaciones, y no como una lucha del hombre contra la naturaleza. El andinismo es montañismo en estado puro..

Las Regiones Andinas

Los Andes se encuentran divididos en zonas que se diferencian entre sí por su tipo de montañas preponderantes, clima, población y pertenencia nacional. Se han propuesto diversos modelos. El más aceptado presenta las siguientes:

  1. Andes Venezolanos

  2. Andes Colombianos

  3. Andes Ecuatorianos

  4. Cordilleras Blanca, Huayhuash y Occidental Peruana 

  5. Cordillera Central Peruana (Vilcabamba y Huaytapallana)

  6. Cordillera Oriental Peruana (Vilcanota, Apolobamba y otras)

  7. Cordillera Occidental Peruano Boliviana

  8. Cordilleras Real y orientales bolivianas

  9. Puna o Andes de Atacama 

  10. Altos Andes o Cordillera Central Argentino Chilena

  11. Andes Patagónicos 

  12. Andes de la Tierra del Fuego

Sistemas Orográficos que forman la Cordillera de los Andes

Siguiendo a Evelio Echeverría, podemos decir que el nombre «Cordillera de los Andes» comprende todo el sistema de las altas montañas de Sudamérica, la cordillera más larga del planeta. También pareciera, de acuerdo a la mayoría de los autores que la Sierra Nevada de Santa Marta, no forma parte de los Andes. Este magno conglomerado a su vez está compuesto por diferentes sistemas orográficos que le dan forma. A continuación, se enumeran de acuerdo a los estudios del ilustre estudioso chileno. 

Andes de Venezuela
 


● Sierra Nevada de Mérida
● Sierra de la Culata (Sierra del Norte)
● Sierra de Santo Domingo (Sierra del Sur)


 

 

Andes de Colombia

● Sierra Nevada de Santa Marta
● Cordillera Central
● Sierra Nevada de Cocuy 
● Sierra de Nievecita

● Páramo de Sumapaz 

 

 

Andes del Ecuador

● Cordillera Occidental
● Cordillera Central

 

Andes del Perú

 

Cordillera Occidental del Perú
● Cordillera Huaylillas 

● Cordillera Pacra 
● Cordillera Blanca
● Cordillera Huallanca
● Cordillera Huayhuash
● Cordillera Millpo 
● Cordillera Raura
● Cordillera Jatún Chácua
● Cordillera Central (Viuda y Cascacocha)

● Cordillera Huarochirí 
● Cordillera Yauyos
● Cordillera Yauricocha

Cordillera Central del Perú

● Cordillera Vilcabamba

● Cordillera Huaytapallana

 

Cordillera Oriental del Perú
● Cordillera Urubamba
● Cordillera Vilcanota
● Cordillera Carabaya
● Cordillera Huaguruncho
● Cordillera Apolobamba

Cord. Occidental Peruano Boliviana

 

● Cordillera Chonta (Peru)

● Cordillera Huanzo (Peru)

● Cordillera Chila (Peru)

● Cordillera Ampato (Peru)
● Cordillera Occidental Peruana

● Cordillera Occidental Boliviana

● Cordillera Chichas (Bolivia)
● Cordillera Lípez (Bolivia)

Andes de Bolivia

 

Cordillera Real (Oriental)

● Cordillera Ayancuma (Muñecas, Morocullu, Chucchu)
● Cordillera Real
● Cordillera Quimsa Cruz 
● Cordillera Santa Vera Cruz
● Cordillera de Potosí

● Cordillera de los Frailes
● Cordillera Azonaques 
● Cordillera de Cocapata 

 

Andes Argentino - Chilenos


● Andes de Atacama (Puna)
● Cordillera Central (Altos Andes)
● Andes Patagónicos Septentrionales

● Andes Patagónicos Australes
● Andes Fueguinos

ALTOS ANDES

Delimitación Geográfica:

El nombre de la región está dado porque alberga al Aconcagua. Comprende la Zona de Cuyo en Argentina y Centro de Chile. Es la porción de los Andes que se extiende a grandes rasgos entre los 29° y los 36° latitud S, entre las Zonas de Puna y Andes Patagónicos Septentrionales. Al N, las semiáridas áreas de San Guillermo en Argentina y Coquimbo en Chile son de transición, mientras que al S lo son la volcánica Payunia y la más húmeda región del Maule.

En Chile, al S del cordón de Chacabuco el valle Central corre de N a S entre los Andes y la baja cordillera de la Costa, mientras que al N las quebradas bajan de E a O abruptamente hacia el mar. En Argentina, las montañas se hunden en la estepa, y hacia el E su mitad N se funde en las Sierras Pampeanas y la otra se continúa en las planas Pampas. En Argentina, el área andina de Cuyo está compuesta por las provincias de San Juan y Mendoza. El río Colorado y su afluente el Barrancas son al S la frontera con la Patagonia. Para la geografía chilena la porción Central del país está compuesta por las regiones de Valparaíso, Santiago, O’Higgins, Maule y Bío Bío.

Acceso a la Zona:

Las ciudades más importantes de la Zona están justo al pie de las montañas. Mendoza y San Juan cuentan con aeropuertos y son fácilmente accesibles desde toda la  Argentina en cualquier medio de transporte. Santiago es el nudo de comunicaciones de Chile.

 

Características Generales:

También llamada Andes Centrales argentino-chilenos, esta Zona se caracteriza por contener a la mayor altura andina, el Aconcagua. Varias cadenas montañosas se alinean de E a O, entre las cuales la Principal o Fronteriza es la más alta. La llamada Frontal la acompaña hacia el E, presentando alturas tan importantes como El Plata, e incluso según algunos autores, el Mercedario. En la mitad N sigue al E la Precordillera, mientras que en la S lo hace al O de la Principal la cordillera de la Costa. Todas ellas son macizos más antiguos modificados por el surgimiento de la cadena Principal. Aún así es uno de los tramos más angostos de los Andes. En su quebrada geografía profundos valles surcados por cursos de agua casi siempre potable generan grandes desniveles respecto de las altas cimas. Los que bajan al O, hacia el cercano Pacífico, suelen ser más abruptos que los orientales. Las lagunas, por otro lado, son escasas. Hay aguas termales y otros fenómenos volcánicos, pero en mucho menor medida que en las Zonas vecinas. El glaciarismo tuvo un papel preponderante en el modelado de su aspecto actual y se encuentra bastante retraído, aún cuando no son raros en la Zona los grandes glaciares que llegan incluso a recorrer los valles. Algunas áreas han sido bien exploradas e incluso, como en el caso del Aconcagua, superexplotadas. Pero también existen valles casi desconocidos no muy lejos de las grandes ciudades.

 

Características de las Montañas:

Hay montañas tanto de origen volcánico como tectónico. Priman estas últimas, y los volcanes se mezclan con ellas sólo en la mitad austral de la Zona, al S del Tupungato. Suelen presentar largas Aproximaciones y desniveles que, con hasta más de 4.500 m, son mayores que los de algunos ochomiles. La línea de nieve se halla por los 4.500 m de altura, y gran parte de las superficies heladas están cubiertas de penitentes. Aún cuando la mayoría de las grandes montañas locales presentan glaciares y existen vías en gran medida en hielo, en muchas de ellas se puede alcanzar la cumbre sin pisar uno de ellos o incluso un nevero, particularmente por sus laderas N. Además el proceso orogénico ha generado caras verticales opuestas a otras de pendiente muy moderada. Por ello es habitual encontrar vías extremas y de gran simplicidad técnica en la misma montaña. En general las montañas se agrupan en cordales extensos y muy ramificados, unidos por altos collados y presentando cada alta cumbre numerosos picos satélites. Los volcanes son antiguos e inactivos, con algunas excepciones como el Tupungatito o el Descabezado. El cruce de ríos y arroyos se puede presentar problemático e incluso imposibilitar determinados ascensos, especialmente en primavera y comienzos del verano.

 

Clima y temporada de escalada:

El clima es básicamente mediterráneo, de veranos templados y secos e inviernos muy fríos. Sin embargo en la alta montaña éste suele ser muy riguroso todo el año, presentando temperaturas de hasta -40° C, grandes nevadas y vientos muy fuertes. Las cotidianas tormentas vespertinas pueden hacer que la duración de las jornadas de actividad no supere las 6 horas. El sol puede también ser muy intenso. A medida que se va hacia el N el clima se torna más seco y cálido. El viento habitual viene del SO y al encontrarse con la cordillera se eleva, condensando y precipitando su humedad, para luego seguir al E seco y caliente, siendo conocido en Cuyo como viento Zonda. Gracias a ello, la porción chilena de la Zona es más húmeda, presentando unos 500 mm anuales promedio, el doble que la argentina. El viento del E, menos usual, puede traer grandes nevadas aisladas y tormentas eléctricas. Las precipitaciones se concentran en invierno, excepto en las áreas bajas al E, donde la mayor parte son estivales.

La temporada de escalada es el verano austral. En primavera el clima es en términos generales agradable, excepto quizás en las altas cumbres. Esta es la mejor época para esquí de travesía, con la salvedad que los Accesos pueden estar bloqueados por la nieve. El otoño y el invierno, en cambio, se presentan muy fríos y con fuertes nevadas. En la alta montaña son habituales grandes avalanchas y los Accesos suelen estar cubiertos de nieve. Aventurarse a un +6500 en estas estaciones es un desafío de grueso calibre, que debe ser planificado de manera acorde.

Aconcagua y Ameghino, Valle de los Relinchos. Altos Andes. (Koldo Aldaz)

PUNA 

 

Delimitación Geográfica:

La geografía sudamericana conoce como Puna o Puna de Atacama, exclusivamente al altiplano que se extiende por sobre los 3.500 m en el N de Argentina y Chile, sin considerar parte de la misma a las áreas más bajas que lo limitan por el E y el O. En este trabajo se las incluirá, dado que albergan las principales ciudades de la Zona, En  Argentina tradicionalmente se considera que el límite S de la misma es la llamada cordillera de San Buenaventura, una pequeña cadena montañosa que discurre de E a O justo al N del paso San Francisco. Dado que las características geográficas de la Zona se extienden bastante más al S, aún presentando menor anchura, aquí se incluirán a la Alta Catamarca y a las áreas montañosas de la provincia de La Rioja. Su límite N será la cordillera Lípez, la cual corre básicamente de E a O junto a la frontera entre Argentina y Bolivia.

La Zona de la Puna es entonces la porción de los Andes que se extiende a grandes rasgos entre los 23° y los 29° latitud S. Es la prolongación meridional de las Zonas de Cordillera Occidental y Cordilleras Real y orientales bolivianas, las cuales incluyen al altiplano boliviano. Sólo las distingue la pertenencia política, la presencia humana, aquí aún más escasa, y el clima, que determina la época de escalada y el grado de glaciación en las montañas. Si bien aquí aun existe una cordillera oriental, se la integra dentro de una única Zona. Al S se funde en la región cuyana y del centro de Chile, más poblada, menos volcánica y cortada por profundos valles. Al O desciende hacia el costero desierto de Atacama. Al E su porción septentrional lo hace hacia las selváticas sierras subandinas que se hunden en los llanos chaco-salteños. La meridional, por otro lado, se funde en las Sierras Pampeanas, una cadena de origen más antiguo modificada por el surgimiento de los Andes que alcanza su máxima altura en los 6.097 m del Famatina y se extiende largamente hacia el SE.

Acceso a la Zona:

Los centros poblados más importantes de la Zona se encuentran en sus áreas pedemontanas. Estos son los nudos de transporte desde donde se ingresa al corazón de la Zona. Del lado Argentino Salta, Jujuy, Catamarca y La Rioja cuentan con aeropuertos, y del lado Chileno lo hacen Copiapó, Antofagasta y Calama. Estas dos últimas ciudades si bien no pertenecen estrictamente a la Zona brindan un acceso directo a su Sección N. También es fácil alcanzar cualquiera de estas ciudades en bus o automóvil.

 

Características Generales:

Inhóspito, desolado, virgen, salvaje, hostil, son todos adjetivos aplicados alguna vez con justicia a la Puna. Uno de los lugares más deshabitados e inexplorados del planeta, este desierto de altura es sin duda alguna un sitio impresionante que merece ser visitado. La prístina inmensidad y la cruda belleza de este mundo sin sombras suelen dejar huellas imborrables en cuanto hombre pasa por él. Una de sus regiones más remotas, alberga la mayor concentración de picos de más de 6.000 m de los Andes. De hecho, “Puna” significa “Tierras Altas” en quechua, la lengua de los Incas. 

La Puna se extiende unos 800 Km de N a S y entre 200 y 400 de E a O. Su centro es un altiplano semidesértico de entre 3.500 y 4.500 m, dotado de numerosos conos volcánicos aislados y cuencas cerradas ocupadas por lagunas, salinas y salares. Presenta sus mayores alturas cerca del borde O, y más allá hay una precordillera, llamada de Domeyko. Al E culmina en una serie de cadenas montañosas más antiguas y no volcánicas, las cuales se orientan de N a S y van perdiendo altura paulatinamente hasta alcanzar los bajos orientales.      

La Zona se caracteriza por su orogenia volcánica, la extrema sequedad y la gran altura a la que, gracias a la potente radiación solar, se encuentra la línea de nieves permanentes. Ésta no suele bajar de los 5.500 m y en algunos casos está ausente, aún en montañas de más de 6.000 m. El suelo natural es poco fértil, compacto y fácilmente transitable por vehículos 4x4. Fumarolas, aguas termales y géisers son frecuentes, aún cuando la gran mayoría de los volcanes se encuentran en estado inactivo. Grandes cráteres y escoriales son vestigios de un pasado más agitado. El agua es muy escasa y no siempre potable. Los pocos arroyitos de deshielo son devorados por las arenas o conducen a vastas cuencas cerradas. Las más altas lagunas superan los 6.000 m, y algunas pueden presentar colores vivos e inusuales.

 

Características de las Montañas:

En la Puna, la preponderancia de los volcanes es marcada y en vastos sectores no hay otras montañas. Sus siete +6500 son volcánicos. Como tales, las montañas puneñas se caracterizan por sus laderas en general suaves y por alzarse en medio de enormes planos, aisladas o en grupos con collados bajos. Es en general manifiesta la escasez de glaciares y neveros, provocada por la extrema sequedad del clima. Por otro lado, cuando existen, sus superficies suelen estar cubiertas de penitentes, dificultando su tránsito. Estos volcanes son los más altos del mundo, dado que las cordilleras asiáticas que superan en altura a los Andes no son de origen volcánico, y sólo unos pocos presentan actividad en la actualidad. Su condición de aislamiento total implica un cierto compromiso para los montañeros, demandando una completa autonomía y provocando que los Accesos vehiculares sean a veces tan exigentes como los ascensos de las montañas. La mayor parte de las Rutas abiertas en ellas están determinadas por un Acceso vehicular más o menos directo, y aún quedan infinitas posibilidades para el futuro. En la Puna el interés del montañero estará probablemente más orientado a la exploración que a la superación de vías de gran dificultad, aunque existen aisladamente algunas de ellas.

 

Clima y temporada de escalada:

En términos generales, el clima de la Puna es benigno, considerando su altura. El ambiente es muy seco, los cielos están despejados durante gran parte del año y, aunque las temperaturas durante la noche son gélidas, las diurnas son bastante elevadas. El gran problema climático de la Zona es el viento, seguramente entre los más fuertes y constantes del mundo. En un día sin viento en la cumbre de un +6500 puede hacer calor; si en cambio lo hay las temperaturas se tornan extremadamente bajas. En la alta Puna el ciclo cotidiano habitual en temporada presenta mañanas agradables, al mediodía comienza el viento del O y la tarde puede traer alguna nubosidad elevada. El viento del E es menos usual y más suave pero trae tormentas eléctricas y de nieve. También suelen verse las nubes de tormenta aparcadas sobre los cordones precordilleranos orientales, aguardando un viento del E que las empuje hacia las altas cumbres.

La temporada alta es la primavera y el verano austral, aunque durante este último suelen producirse ciclos de precipitación que aportan gran parte del total anual y que se conocen como “invierno boliviano”. Los meses ideales para la práctica del montañismo en la alta Puna probablemente sean entonces noviembre y diciembre, cuando además está en sus mejores condiciones la nieve que cubre los acarreos. Los inviernos suelen ser crudos, con nevadas y fuertes vientos. Además la nieve bloquea la mayor parte de los Accesos vehiculares, provocando que el mayor desafío sean las largas Aproximaciones a pie en un medio hostil. El otoño también es frío y ventoso, aunque en la Sección Norte presenta condiciones aptas para el ascenso de la mayor parte de sus montañas. Respecto del esquí de travesía, esta zona no es ideal dado que el fuerte viento suele impedir que las acumulaciones de nieve sean importantes o duraderas. Sin embargo, se puede practicar sobre los glaciares y neveros que no presenten penitentes o sobre los ocasionales campos nevados del invierno o del estival “invierno boliviano”. En definitiva, con suerte se podrá esquiar en todo momento, y sin suerte en ninguno.       

En la precordillera oriental las temperaturas son más altas y las precipitaciones se van concentrando en verano, haciendo que los mejores meses para ascender sus montañas sean, complementariamente, los del invierno austral.

Incahuasi, Ojos del Salado, El Muerto y Tres Cruces. Andes de Atacama o Puna

CORDILLERA OCCIDENTAL

Delimitación Geográfica:

La Cordillera Occidental se extiende a grandes rasgos entre los 18º y los 23º de latitud S, en torno de la frontera de Bolivia con Perú y Chile e integrada al muy afín altiplano boliviano, el cual se extiende hacia el E, separándola de la Zona de Cordilleras Real y orientales bolivianas, la cual incluye a las yungas y los valles que caen hacia oriente. Hacia el O sus laderas nacen de la porción más septentrional del chileno desierto de Atacama, el más seco del mundo. Hacia el N  limita con la Zona de las Cordilleras Sud-occidentales del Perú, y al S lo hace, al otro lado de la frontera argentina, con la de Puna, ambas de características bastante semejantes.

Acceso a la Zona:

La Paz, ubicada en el borde del altiplano en su Sección Norte, es el nudo de comunicaciones de las tierras altas de Bolivia y cuenta con un aeropuerto internacional. La turística localidad de Uyuni sirve de acceso a sus Secciones Central y Sur para quienes vienen desde el S o el E. Desde Chile se suele alcanzar la Zona desde Arica vía Putre, aunque otros caminos menos importantes se dirigen a ella desde Iquique, Calama y San Pedro de Atacama, esta última localidad ubicada en la vecina Zona de Puna. Es muy sencillo alcanzar todas las poblaciones mencionadas en bus o automóvil.

Características Generales:

El altiplano boliviano, una vasta estepa ubicada entre los 3.500 y los 4.000 m de altura es, junto con el tibetano, el más elevado del mundo. El Desaguadero, su único río de cierta relevancia, atraviesa una gran cuenca cerrada y une a sus dos mayores lagos, el Poopo y el Titicaca, este último compartido con Perú y uno de los espejos navegables más altos del planeta. Abundan los salares, y el de Uyuni es el más grande del mundo y un destino turístico de renombre internacional. Algunas montañas aisladas y pequeñas cadenas transversales se elevan en su seno, siendo la más importante la de Lípez, que lo hace en su extremo S, paralela a la frontera argentina. La volcánica Cordillera Occidental constituye la margen O del altiplano, corriendo de N a S paralelamente a la cercana costa del Pacífico, hacia la cual bajan valles que generan fértiles cuñas en el desierto, los más septentrionales de impresionante profundidad. La Cordillera Real es la más importante de las que cierran al altiplano por el E, las cuales son más antiguas y se caracterizan por su orogenia no volcánica.

Características de las Montañas:

Las montañas de la cordillera Occidental, en contraposición a las de su vecinas las Real y orientales, son en su enorme mayoría volcánicas, y entonces aisladas y de corte más o menos cónico. Muchas de ellas presentan cráteres bien definidos, a pesar de que muy pocas están actualmente en actividad. Por otro lado, las ubicadas más al N están usualmente cubiertas por hielo o nieve -y en muchos casos penitentes-, contando por ello con vías de escalada algo más exigentes que las de los volcanes de la Puna; esta característica se va atenuando hacia el S. Su entorno es plano y muy seco, su Acceso vehicular suele ser complejo y la existencia de agua determina el itinerario de su Aproximación. Así, todas menos las más renombradas cuentan con pocos ascensos.

Clima y temporada de escalada:

Las montañas bolivianas son conocidas mundialmente por la nobleza de su clima, con largas jornadas perfectas de sol, aún cuando algunos años se presentan menos estables que otros. La cordillera Occidental no escapa a esta condición, aunque suele ser algo más ventosa. Las temporadas cálida y fría son determinadas más por el régimen de lluvias que por la época del año, y así el invierno austral (de junio a septiembre) es soleado, seco y templado, mientras que el verano es muy tormentoso.

La temporada alta de montañismo es, por lo tanto, el invierno, y los ascensos considerados “invernales” o realizados durante la temporada más hostil son aquellos llevados a cabo en el verano, con grandes precipitaciones y riesgo de avalanchas. La primavera y el otoño presentan condiciones intermedias, en ocasiones suficientemente buenas para practicar el montañismo y mejores cuanto más al S. La mejor época para realizar ascensos con esquí de travesía es mayo y junio, ya que luego hay más hielo y penitentes. En agosto suele haber un período de alrededor de una semana particularmente inestable debido al “surazo”, un viento procedente de Argentina. Hacia el O las precipitaciones disminuyen con la altitud, hasta desaparecer por completo en el llano desierto de Atacama.

Volcan Parinacota, una de las postales de losa Cordillera Occidental, en el limite boliviano - chileno

CORDILLERAS BLANCA Y HUAYHUASH

 

Delimitación Geográfica:

La Zona de Cordilleras Blanca y Huayhuash se encuentra en el N de Perú. Hacia el N limita con los predominantemente volcánicos Andes Ecuatorianos y hacia el S los valles de Huaura y Chaupihuaranga / Huallaga la separan de la Zona de Cordilleras Centrales del Perú, cuyo hito N es el amesetado nudo de Pasco. Al O cae hacia la cercana y predominantemente desértica costa del océano Pacífico, y al E hacia la selvática cuenca del Amazonas, la cual precisa 3.000 km para perder los últimos 200 m de desnivel hasta llegar al mar. Curiosamente, en esta Zona los Andes actúan como una barrera entre una de las regiones más secas del mundo y una de las más húmedas. 

 

Acceso a la Zona:

La Zona es de muy fácil acceso y está unida con Lima por una importante carretera. Varios caminos, en su mayoría de ripio y casi todos recorridos por buses, la vinculan además a otros tramos de la costa, la selva y la Zona de Cordilleras Centrales del Perú. El paso internacional de La Balsa, finalmente, conecta a su extremo N con Ecuador. Chachapoyas, Cajamarca y Huaraz tienen aeropuertos, pero los dos primeros quedan muy lejos de las áreas de interés montañístico, y el último no opera en la actualidad vuelos regulares.

Características Generales:

Esta Zona abarca un gran área del N peruano, pero mientras que en el extremo S del cordón occidental las Cordilleras Blanca y Huayhuash constituyen una de las regiones más hermosas y reconocidas de los Andes, su parte N y los cordones central y oriental presentan sólo montañas bajas, sin glaciación y de poco interés, que son incluidas en ella dado que no tienen entidad suficiente para constituir una Zona específica.

Las cordilleras Blanca y Huayhuash están compuestas por las montañas tropicales, o sea ubicadas entre los trópicos de Cáncer y Capricornio, más altas del mundo. Éstas son clásicamente interesantes para los montañeros, al presentar agudas formas y una gran cobertura glaciar, que de hecho es la mayor acumulación de hielo en los trópicos. Y las numerosas lagunas de intenso color turquesa que ocupan los valles a sus pies, pobladas de truchas y rodeadas de bosquecillos de quenuales, atraen a trekkers, fotógrafos y amantes de la belleza en general.

Estas cadenas montañosas se alinean de NO a SE y cuentan con una corte de cordilleras menores, que forman parte asimismo de esta Zona. La Blanca presenta al N la Rosko y al O la Negra, mientras que la Huayhuash tiene la Huallanca al N y la Raura al SE.

 

Características de las Montañas:

Las montañas de esta Zona tienen origen tectónico, en ningún caso volcánico, y por ende sus estructuras son irregulares y su distribución abigarrada. Sus formas aguzadas se deben a su notable juventud en términos geológicos y al efecto del glaciarismo, que se expresa en sus recurrentes grandes paredes, afiladas crestas y valles en U en general hoy desprovistos de hielo, el cual ocupa por el contrario gran parte de las laderas. Siendo además la escasa roca que aflora de calidad aceptable sólo en casos excepcionales, el montañismo local es primordialmente glacial. La nieve tiene la capacidad de adherirse a paredes casi verticales y, aunque es variable, en las caras N suele presentarse más transformada y fácil de recorrer, mientras que en las sombrías caras S permanece profunda más tiempo y en las O puede presentar placas y cornisas. Seracs, penitentes, cornisas grandes y en ocasiones dobles, mixtos, hielo vidrio, hongos de nieve cumbreros son fenómenos habituales, y destacan los tubos de órgano, curiosas acanaladuras que presentan las paredes heladas y muy empinadas.

Dadas sus características, las condiciones de las Rutas de esta Zona cambian año a año. Pero, además, estas montañas se han visto particularmente afectadas por la deglaciación en los últimos 30 años, plagándose de seracs o siendo su hielo reemplazado por paredes de roca suelta. Esto ha hecho menos atractivas algunas de ellas y extremadamente peligrosas otras, especialmente en las cordilleras de la Sección Sur, una de las áreas donde más estragos ha hecho este proceso a nivel mundial. En resumen, las montañas de la Zona son básicamente vigorosas y abruptas, y gran parte de sus vías cuentan con cierta dificultad técnica, especialmente en Huayhuash, donde afiladas calizas componen las cumbres que se elevan sobre un basamento de granito.

 

Clima y temporada de escalada:

A menos de diez grados del Ecuador, estas altas montañas surgen en medio del trópico. En ellas la temperatura naturalmente no es cálida, pero es menos rigurosa que en otras cordilleras de similar altura, y es muy estable a lo largo del año, siendo las precipitaciones las que determinan la diferencia entre las temporadas. La amplitud térmica diaria puede ser muy importante, alcanzando los 40º, y la línea de nieves permanentes ronda los 5.000 m. Abundantes nubes provienen de la cuenca amazónica, se elevan al chocar contra las montañas y en general son frenadas por las altas corrientes de viento marítimo, haciendo bastante más húmeda la vertiente oriental. En Huayhuash, donde la línea de altas montañas es angosta, es esperable que todos los días se presente alguna nubosidad.

Las lluvias se concentran en el verano austral, y la temporada alta de escalada en la Zona es entonces de junio a agosto, cuando el clima es más seco y soleado, a pesar de ser invierno. El último de dichos meses suele ser más ventoso. La mejor época para realizar ascensos con esquíes de travesía es el comienzo de la temporada (mayo y junio), ya que luego hay más hielo y penitentes. En otoño y primavera la nubosidad es casi cotidiana y el clima inestable y con posibilidad de tormentas eléctricas; sin embargo las montañas más bajas suelen ser practicables. El verano es muy tormentoso, con algunos ríos infranqueables y alto peligro de avalanchas.

La fría corriente marina de Humboldt, que proviene del S, influye en el clima manteniéndolo más templado que lo que debería ser. Cada una cantidad irregular de años ésta es reemplazada durante el verano austral por la cálida y septentrional corriente del Niño, lo cual produce serios desequilibrios climáticos. En las montañas éstos se manifiestan en forma de largos períodos de mal tiempo en temporada alta y fuertes nevadas que provocan grandes avalanchas. 

Nevado Tocclaraju, en la Cordillera Blanca. Peru (Lucio Rojas)

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